3 de enero de 2012
Blog verde esperanza
Todas las noches a las tres tomo tus manos,
las aprieto, siento que me das fuerza, que una oleada de luz corre con la sangre por mi cuerpo.
No importa dónde estás.
No importa que no vengas.
No importa que no llames.
No importa que no respondas cuando clamo alos gritos.
Igual tomo tus manos y te siento.
Somos pasajeros del presente, el futuro es incierto y no nos pertenece, pero el pasado es nuestro, nada puede cambiarlo, nadie puede robarlo ni borrarlo.
Y en el pasado estás.
Cierro los ojos y te veo.
Poldy Bird - "Corazón sin llave"
Creer en Dios... ¿Hasta que punto creemos en él?. Yo no lo sé, se que existe, pero no lo veo y me da dudas... ¿Está mal dudar? ¿Está mal cuestionar su perfección? ¿Esta mal preguntarse cosas sobre la vida eterna?. ¿QUÉ ES DIOS?. ¿Algún día lo voy a ver?
Que tantas preguntas terminen con la misma respuesta, "FE", es algo que me incomoda a veces, y debilita mi pequeña confianza hacia él. Mi inseguridad me gana, y cuando me doy cuenta me arrepiento de todo, porque sé que está, yo más que nadie lo se porque me ayudó en miles de ocasiones, constantemente, lo sigue haciendo.
No siempre las cosas estuvieron tan bien, hubo una época donde el corralito y las crisis económicas nos afectaban, hubo un momento en el cual casi morimos todos en un accidente, hubo otro cercano y casi actual en el cual mi papá estuvo enfermo, de esas enfermedades que solo nombrarla te pone la piel de gallina, y hubo otro más cercano todavía en el que se llevo a mi compañero, a un ser especial, no se si amigo lo define porque dudo mucho que haya sido eso para mi.
En todos esos momentos yo lo cuestioné, cuestione mi credibilidad, cuestione su existencia. Pero él nunca me dejo sola, jamás, resolvió hasta lo in-resolvente. Me lleno de fortaleza, de ganas, de amor y de paz. ¿Hasta que punto creemos en él? Hasta el punto de confiarnos nuestra vida, hasta el punto de esperar que todo lo resuelva él. Dios nos ayuda, siempre. Pero nosotros también podemos hacer muchas cosas. TODO PASA POR ALGO me dijeron tantas veces... y sí, aunque odie aceptarlo todo pasa por algo: Ahora nuestra situación económica es excelente, o muy buena; milagrosamente pudimos tirarnos a la banquina y salvar nuestras vidas en segundos; la enfermedad de mi papá me dejo terribles secuelas, pero me enseño a amar con el corazón, a respetarlo y sobre todo a valorarlo; Matias está cumpliendo su misión y vos me diste la posibilidad de saberlo, está bien ,feliz, y me ama... me lo dijo y nunca me voy a olvidar de eso. Lo que queria saber, las tres cosas que necesitaba saber.
Dios existe. Dios es más de lo que nuestra mente racional puede llegar a entender. La respuesta a todo no es Fe, la respuesta es AMOR.
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Poldy Bird
Quiero volver a casa.
Es decir... a no tener miedo a el resultado del análisis de sangre, a no saber qué quiere decir “biopsia”, a encapricharme por un par de zapatos y contar con los dedos los días que faltan para cobrar el sueldo y poder comprarlos. Y pensar que la vida es para siempre. voy a ser tan feliz, feliz, feliz!” Y todos los amigos se acercan porque no temen el contagio de la pena: un amigo para cada tristeza, para cada alegría... Para cada momento un rostro, una palabra, un gesto de ahuyentar a los vampiros, al terror, a la desesperanza... Cuchichear pavadas, chismes sin importancia. No tener nada trágico para confiarle a nadie. Hablar de que se usan las polleras más largas, por suerte, de que se pueden comer tallarines una vez por semana sin que al dietista le dé un ataque de locura; de cómo me quedarían los ojos con lentes de colores.
No pensar que en cualquier momento puede estallar el mundo, destriparse en pedazos, y cada uno de nosotros aferrado a una piedra, una parcelita de tierra, un bote, un madero... aferrados por siempre y girando, también por siempre en los espacios infinitos... alejados unos de otros, sin vernos, sin oírnos.
Es decir... a no tener miedo a el resultado del análisis de sangre, a no saber qué quiere decir “biopsia”, a encapricharme por un par de zapatos y contar con los dedos los días que faltan para cobrar el sueldo y poder comprarlos. Y pensar que la vida es para siempre. voy a ser tan feliz, feliz, feliz!” Y todos los amigos se acercan porque no temen el contagio de la pena: un amigo para cada tristeza, para cada alegría... Para cada momento un rostro, una palabra, un gesto de ahuyentar a los vampiros, al terror, a la desesperanza... Cuchichear pavadas, chismes sin importancia. No tener nada trágico para confiarle a nadie. Hablar de que se usan las polleras más largas, por suerte, de que se pueden comer tallarines una vez por semana sin que al dietista le dé un ataque de locura; de cómo me quedarían los ojos con lentes de colores.
No pensar que en cualquier momento puede estallar el mundo, destriparse en pedazos, y cada uno de nosotros aferrado a una piedra, una parcelita de tierra, un bote, un madero... aferrados por siempre y girando, también por siempre en los espacios infinitos... alejados unos de otros, sin vernos, sin oírnos.
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