"Es mucho pedir un poco de paz, no digo que las cosas estén mal, que haya peleas, discusiones o malos entendidos -por lo menos, ninguno que me interese o afecte directamente-, es algo que va más allá de eso. Busco la paz interior, necesito estar bien, no lo quiero, LO NECESITO.
Por momentos soy la de siempre, por otros llorar es lo único que tengo en mente. Por momentos puedo hacer mil cosas y por otro deseo dormir por lo que me reste de vida. Estoy confundiendo las cosas, estoy deseando amor -no amor de relación-, contención, amistad, abrazos, para poder tapar agujeros que son imposibles de rellenar. Estoy frágil y tengo miedo de caerme y no levantarme más en cualquier momento, eso me pasa... Tengo miedo. No se de qué, o tal vez si de muchas cosas, no lo entiendo. Tengo miedo de volver a perder algo, una llave, un diente, un pelo, mi mascota, alguien que amo. No soporto las perdidas, no nací para esto, no lo aguanto más. Tengo miedo que desde arriba mi ángel se de cuenta de la clase de persona que soy -no se si buena, o mala pero seguramente no "perfecta" como el concepto que tenía de mi-, que se desilusione, que no me quiera más, que escuche mis pensamientos. ¿Se sigue queriendo desde allá arriba?. ¡Por favor no me dejes de querer, eso es lo único que me mantiene!. Te fuiste queriéndome y me hace sentir mejor. Pero no fui lo suficientemente buena para vos, por eso no te quedaste. A veces me gustaría saber que podría haber hecho yo para impedir todo esto, tal vez nada, pero hubiese dado de todo para intentarlo.
Pero lo que más miedo me da, es este momento en el que estoy sola en frente de mi computadora escribiendo porque reflexione y abrí los ojos. Estoy obsecionandome con todo lo que me rodea porque creo que todo sos vos. Mi perro se golpea, no come, tose y lloro porque no te me podes morir dos veces, otra vez no, y es una estupidez ¿no?, pero me compraron a Mati para que me haga sentir mejor cuando vos te fuiste, y desde ese día, que fue también el día que apareciste y dijiste tantas lindas cosas, yo estoy -estaba- mejor. Porque no te habías ido, estás conmigo todas las tardes, estás conmigo cuando escribo el cuadernito que te dedique, cuando me das besos en toda la cara y me mordes, estás conmigo cuando en vez de rezarle a Dios, o pedirle a Dios, te lo pido a VOS. Estás conmigo y a la vez no estás, y te necesito. Y no quiero llorarte porque se que no te hace bien, "a los muertos hay que dejarlos ir", ¡¡¡¿¿¿PERO ES QUE NADIE ENTIENDE QUE NO QUIERO QUE ESTÉS MUERTO???!!! Nadie entiende que estoy mal ,que estoy de verdad mal, que me molesta ver a sus amigos sonreír, PORQUE SONREÍS NO VES QUE NO ESTÁ MÁS, NO ENTENDES QUE NO LO VAMOS A VER MÁS, DE QUE TE REÍS!!! Que me molesta que hablen de él QUE LO NOMBREN EN VANO. ¿¿Nadie entiende que no tengo ganas ni de seguir viviendo??, que hago mi mejor esfuerzo todos los días por verme "feliz" a los ojos de las personas porque están todos preocupados por mi, y sin embargo sigo igual que el primer día.
No, nadie entiende que tengo un dolor tan profundo que ya ni siquiera me siento yo misma. No quiero ser Carla, por primera vez no quiero ser yo, quiero desaparecer o esfumarme y dejar que otra persona piense por mi, porque pensar significa pensarte, y sentir significa no sentirte, no poder verte, tocarte, abrazarte, acariciarte.
A ESTO ME REFIERO CUANDO DIGO "ME DERRUMBO", SALGO ADELANTE Y CAIGO, SALGO ADELANTE Y CAIGO. TODO LO ANTERIOR YA NO TIENE SENTIDO.
Queridos Reyes, devuélvanme lo que me sacaron!"
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Poldy Bird
Quiero volver a casa.
Es decir... a no tener miedo a el resultado del análisis de sangre, a no saber qué quiere decir “biopsia”, a encapricharme por un par de zapatos y contar con los dedos los días que faltan para cobrar el sueldo y poder comprarlos. Y pensar que la vida es para siempre. voy a ser tan feliz, feliz, feliz!” Y todos los amigos se acercan porque no temen el contagio de la pena: un amigo para cada tristeza, para cada alegría... Para cada momento un rostro, una palabra, un gesto de ahuyentar a los vampiros, al terror, a la desesperanza... Cuchichear pavadas, chismes sin importancia. No tener nada trágico para confiarle a nadie. Hablar de que se usan las polleras más largas, por suerte, de que se pueden comer tallarines una vez por semana sin que al dietista le dé un ataque de locura; de cómo me quedarían los ojos con lentes de colores.
No pensar que en cualquier momento puede estallar el mundo, destriparse en pedazos, y cada uno de nosotros aferrado a una piedra, una parcelita de tierra, un bote, un madero... aferrados por siempre y girando, también por siempre en los espacios infinitos... alejados unos de otros, sin vernos, sin oírnos.
Es decir... a no tener miedo a el resultado del análisis de sangre, a no saber qué quiere decir “biopsia”, a encapricharme por un par de zapatos y contar con los dedos los días que faltan para cobrar el sueldo y poder comprarlos. Y pensar que la vida es para siempre. voy a ser tan feliz, feliz, feliz!” Y todos los amigos se acercan porque no temen el contagio de la pena: un amigo para cada tristeza, para cada alegría... Para cada momento un rostro, una palabra, un gesto de ahuyentar a los vampiros, al terror, a la desesperanza... Cuchichear pavadas, chismes sin importancia. No tener nada trágico para confiarle a nadie. Hablar de que se usan las polleras más largas, por suerte, de que se pueden comer tallarines una vez por semana sin que al dietista le dé un ataque de locura; de cómo me quedarían los ojos con lentes de colores.
No pensar que en cualquier momento puede estallar el mundo, destriparse en pedazos, y cada uno de nosotros aferrado a una piedra, una parcelita de tierra, un bote, un madero... aferrados por siempre y girando, también por siempre en los espacios infinitos... alejados unos de otros, sin vernos, sin oírnos.
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada