Es increíble la cantidad de cosas que aprendí en esta semana y tres días, es demasiado notable ver como flaqueo, como me caigo -derrumbo- y aprendo a levantarme, a ser un poco mejor cada día, a estar más fuerte y entera. Siempre fui auto-suficiente, no necesité de nadie para estar bien, pero esta vez fue distinto, porque necesitar de una persona que no está más físicamente -y que era un gran sostén emocional- te vuelve débil e inservible
Trato de acomodar todo lo que me pasa, todo lo que siento, desde la profunda tristeza de no tener más a Matias acá, las reflexiones, los aprendizajes, hasta la alegría y casi felicidad de saber que está bien, de ser casi la única que tuvo la bendición de Dios de poder saber que está excelente (y seguramente hermoso como siempre). La alegría del nuevo integrante en la familia -Mati, mi hijo/mascota-, que es pura y exclusivamente gracias a mi mamá, que el Lunes 26 me dijo cuando me vio llorar en un ataque de nervios y negación "Te prometo que para reyes te regalo un perrito", ¡Si!, después de 6 años de insistir para tener un perrito lo tengo -Las muertes nunca se toman bien en casa, cuando se murió Lackie, mi pekines, el 2 de enero del 2005, nunca más quisieron otra mascota-, lo tengo y no puedo creer que esa mini-bola de pelos sea producto de tanto amor, tanta paz y tanta felicidad -Hice bien en buscar razas por Internet y elegir una tan linda y mimosa-, no cabe en mis posibilidades compartir a Mati, o dejar que tome cariño a alguien más que a mi, no, porque es mío, porque insistí durante tanto tiempo y porque es mi nuevo "protector". Trato de que no sea el que se encargue de ocupar ese vacío que siento, porque nadie va a poder "reemplazar" a esa persona que perdí hace tan poquito, y nada va a hacer que cambie mi opinion: "Hay ángeles que se necesitan más en la Tierra que en paraíso". Pero de a poquito los días pasan y los recuerdos son sonrisas, no lagrimas.
"Y deja ir lo que no puedes cambiar". Siempre vas a estar adentro mío, al lado mío, cerca mío, sobre mi, en un porta-retratos a mi izquierda, en dos grandes canciones. Te siento cada vez que me voy a dormir, después de un mes entero de insomnio -cuando todavía estabas vivo- compartido con vos, con charlas hasta cualquier hora de la madrugada y pensamientos revoloteando mi cabeza, hoy puedo acostarme y cerrar los ojos con una sensación de paz que nunca tuve en mi vida, con un rezo, una lagrima de emoción y un abrazo que me llena de esperanzas.
"Ya nos vamos a volver a ver, I will always love you"
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